Lugares · Houston
El Eldorado Ballroom: el Home of Happy Feet vuelve a la vida
Durante tres décadas, el segundo piso sobre Elgin y Dowling fue el mejor escenario de dueños negros en Texas — Ray Charles, Etta James, T-Bone Walker. Se apagó en los setenta. Y el Third Ward lo trajo de vuelta.
Hay venues que son edificios con escenario. El Eldorado Ballroom es un argumento — de que una comunidad puede construir su propio glamour, perderlo, y recuperarlo. Está en la esquina de Elgin y Emancipation Avenue, en el Third Ward de Houston, justo frente a Emancipation Park, el terreno que texanos antes esclavizados compraron en 1872 para tener dónde celebrar Juneteenth. En 1939, Anna y Clarence Dupree — dos de los empresarios y filántropos negros más influyentes de la ciudad — pusieron un salón de baile en el segundo piso de un elegante edificio Art Moderne y lo llamaron Eldorado. El lema lo tomaron prestado del Savoy de Harlem: el Home of Happy Feet, la casa de los pies felices.
Tres décadas del mejor salón de Texas
De los cuarenta a los sesenta, el Eldorado fue el corazón elegante de la vida nocturna negra de Houston — un salón de vestirse bien, con orquestas de casa dirigidas por nombres como Milton Larkin, Arnett Cobb y Conrad Johnson, por donde pasó la élite itinerante de la música americana: Ray Charles, Etta James, T-Bone Walker, Big Joe Turner, Jimmy Reed, Guitar Slim, Bill Doggett. Sus concursos semanales de talento fueron plataforma de despegue para músicos de Houston — Johnny 'Guitar' Watson y Joe 'Guitar' Hughes entre ellos — en una ciudad que era, calladamente, una de las grandes capitales del blues. Arriba tocaban las bandas; abajo, los locales comerciales mantenían viva la cuadra.
Se apagan las luces
La ironía del declive del Eldorado es que fue en parte víctima de una victoria. La desegregación abrió los demás escenarios de la ciudad y drenó la economía cautiva sobre la que se habían construido los salones de dueños negros; faltaba estacionamiento, los gustos cambiaron, y para 1970 el salón batallaba. Cerró a principios de los setenta, y por una generación el Home of Happy Feet se quedó parado sobre la esquina como un recordatorio de ladrillo de lo que el barrio había construido.
El Third Ward recupera su salón
El rescate vino desde abajo. En 1999 el edificio pasó a Project Row Houses, la organización de arte del Third Ward que se había pasado los noventa convirtiendo casas shotgun en uno de los proyectos de arte comunitario más admirados del país. Una primera restauración devolvió el salón a los eventos en 2003; luego vino la resurrección de verdad — una renovación de 9.7 millones de dólares, apoyada por 3 millones del African American Cultural Heritage Action Fund, que reabrió el Eldorado en la primavera de 2023, con la pista de baile arriba donde siempre estuvo y un anexo nuevo para eventos. Hoy la planta baja tiene el café 'Rado MKT y la librería Kindred Stories, y el salón de arriba vuelve a tener programación — ciclos de jazz y blues, homenajes del Mes de la Música Negra, celebraciones de la comunidad — con boletos, como debe ser, a un par de clics.
Por qué importa
A las ciudades les encanta declarar patrimonio sus venues después de arrancarles la vida. Al Eldorado le tocó el final más raro: misma esquina, misma pista, mismo trabajo — darle al Third Ward, y a cualquiera con la sensatez de cruzar la ciudad, un salón hermoso donde bailar. Ochenta y siete años después de que los Dupree abrieran las puertas, los pies vuelven a estar felices.
Ve a bailar donde Houston aprendió. no te limites.
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